Activistas y residentes dijeron que las fuerzas sirias mataron a
tiros a 40 civiles el viernes, cuando abrieron fuego contra los
manifestantes que pedían protección internacional ante la represión de
Asad.
Un grupo activista dijo que el viernes por la noche surgieron duros
enfrentamientos en Homs entre decenas de desertores del Ejército y las
fuerzas leales a Asad. Diecisiete soldados perdieron la vida cuando los
desertores atacaron puestos de seguridad en la ciudad, indicaron.
El informe de la Organización Siria de Derechos Humanos, con sede en
Reino Unido, resalta el elemento de una incipiente insurgencia armada
junto a las protestas callejeras pacíficas que reclaman el fin de los 41
años de dominio de la familia Asad.
Naciones Unidas estima que 3.000 personas, incluidos casi 200 niños,
han muerto en los actos de violencia. Desde el comienzo de las protestas
en marzo, las autoridades sirias han culpado de los disturbios a
hombres armados que, según afirman, mataron a 1.000 soldados y policías.
Siria ha vetado a buena parte de la prensa internacional, lo que
dificulta la verificación de las informaciones de activistas y
autoridades.
Pero la constancia de las protestas, la determinación de las
autoridades para aplastar el disentimiento y las crecientes filas de
desertores se han combinado para lograr que Siria afronte uno de los
conflictos más feroces de las revueltas de la Primavera Arabe.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos dijo que tres civiles
murieron en Homs el sábado por la mañana, uno por un disparo de un
francotirador y dos por fuego de ametralladoras entre las fuerzas de
Asad y los desertores.
Algunos residentes indicaron que los tanques abrieron fuego, usando
la típica maniobra del Gobierno para aplacar focos de protesta
importantes, y además emplearon armas automáticas en el distrito antiguo
de Bab Amro. También se oyeron explosiones y tiroteos en otros
vecindarios de la ciudad, señalaron activistas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario