Los nuevos gobernantes del país declararon el nacimiento de una nueva
Libia mientras cientos de personas desfilaban frente al cuerpo en
descomposición de Gadafi en Misrata por tercer día consecutivo, una
humillación final que intensificó la inquietud internacional sobre el
futuro de Libia y enfureció a miembros de su familia.
Había un ambiente de carnaval en Misrata el domingo, mientras se
celebraba la declaración de la "liberación" en la plaza principal, y
continuaba el macabro espectáculo de gente haciendo cola para ver los
cadáveres de Gadafi, su hijo y jefe del Ejército en una cámara
frigorífica del mercado .
Decenas de padres llevaron a sus hijos a ver los cadáveres pese a que
en el aire había un hedor cada vez más fuerte de carne visiblemente
putrefacta.
"Lo vimos cuando era arrogante. Ahora queremos verlo cuando es
humillado. Trajimos a nuestros hijos a verlo hoy porque esta es una
oportunidad de ver la historia", dijo un hombre que se identificó como
Mohamed a Reuters.
"Queremos ver a esta persona arrogante como un cuerpo sin vida. Que lo vea todo el mundo".
Además del deseo de dejar que todos vean la prueba del fallecimiento
de Gadafi, gran parte de la razón por la que se está prolongando el
ignominioso cortejo es el desacuerdo entre los rivales regionales de
Libia sobre qué hacer con el cuerpo.
Después de años de abandono por parte de Gadafi, Misrata tiene ganas
de mostrar el trofeo final de su resurgimiento como una fuerza potente
tras meses de sangriento asedio, pero no quiere que sea enterrado bajo
su suelo.
Familiares de Gadafi ha pedido que se entierre el cadáver en su
ciudad natal de Sirte, como se solicita en el testamento del ex líder,
pero el Gobierno interino ha dicho que quiere hacerlo en un lugar
secreto para evitar que se convierta en un santuario para sus
seguidores.
El hijo de Gadafi Saadi, quien huyó a Níger tras la caída de Trípoli
en agosto, dijo en un comunicado que estaba "conmocionado e indignado
por la depravada brutalidad" mostrada hacia su padre y su hermano
Mo'tasim.
Sin embargo, a pocos libios les preocupa la exposición pública del
cadáver de los Gadafi o el hecho de que no hayan sido enterrados antes,
como exige la ley islámica.
"Él no es humano ni musulmán, porque lo que él nos hizo no lo podría
haber hecho ningún musulmán", dijo Mohamed Ahmed al lado de donde Gadafi
yacía en el suelo sobre un sucio colchón en un lugar que se utilizaba
para almacenar cebollas.
"Ni siquiera los animales quieren tener nada que ver con él".
INCERTIDUMBRE SOBRE SU FINAL
Aún menos libios están preocupado por cómo Gadafi y su hijo llegaron
ahí después de ser capturados ambos con vida mientras trataban de huir
del asedio de Sirte el jueves.
Pero muchos en Occidente temen que el trato dado a Gadafi y sus
adeptos ponga en duda las promesas de los nuevos gobernantes de Libia de
respetar los derechos humanos y evitar represalias.
Una serie de vídeos grabados con móviles muestran a un Muamar el
Gadafi herido, pero aún consciente, siendo golpeado y maltratado en las
afueras de Sirte y a su hijo capturado incluso sentado bebiendo agua y
fumando un cigarrillo antes de que ambos fueron declarados
posteriormente muertos.
Una autopsia realizada en la madrugada del domingo reveló que Gadafi
tenía una herida de bala en la zona izquierda de la cabeza y una en el
abdomen, según dijeron fuentes oficiales a Reuters.
Está claro que murió por las heridas de bala, pero cuándo fueron disparadas y por quién está mucho menos claro.
"Mi señor está dentro y está herido", gritó uno de los guardaespaldas
de Gadafi a las tropas del gobierno que se toparon con el líder y su
jefe del ejército, que se habían refugiado en un desagüe después de que
ataques aéreos de la OTAN causaran estragos en el convoy en el que
huían.
Gadafi salió entonces gateando, dijo Omar Ahmed Al Shibani, el comandante de la unidad que lo capturó.
Cuando fue capturado, Gadafi iba armado con una pistola cargada con
balas dum-dum - prohibidas por las convenciones internacionales -, otra
pistola chapada en oro y tenía cerca dos fusiles de asalto, dijo Shibani
en una rueda de prensa en Misrata el domingo.
La primera grabación de Gadafi muy poco después de que saliera del
desagüe muestra claramente que ya tenía la herida cerca de la oreja
izquierda y que estaba sangrando profusamente. Shibani dijo que Gadafi
también tenía la herida en el abdomen, pero eso no está claro.
El primer ministro interino de Libia dijo que la bala que alcanzó a
Gadafi en la cabeza podría haber sido disparada por uno de sus propios
guardias durante el tiroteo que resultó ser su última batalla. Varios de
sus guardaespaldas murieron en el tiroteo final.
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