TEGUCIGALPA
(AP) — Las lluvias que azotaron por diez días Centroamérica han dejado
123 muertos, más de un millón de damnificados y destruyeron viviendas,
carreteras y extensas zonas de cultivos agrícolas.
La Comisión
Permanente de Contingencias (Copeco) informó el jueves por la noche que
el número de víctimas en Honduras aumentó a 18, mientras que el número
de personas afectadas por las lluvias casi llegan a los 56.000. Fueron
evacuadas 11.993 personas y unas 6.577 buscaron refugio en albergues
temporales, mientras que 549 perdieron sus viviendas.
La zona más
afectada por las precipitaciones, que han disminuido en las últimas
horas, es la del sur, sobre la costa del Pacífico, en las provincias de
Choluteca y Valle.
El presidente Porfirio Lobo anunció la noche
del jueves por cadena de radio y televisión que construirá viviendas
para los damnificados.
"Hoy, finalmente, sobrevolé la zona sur,
donde aprecie el enorme sufrimiento de las familias en esos lugares,
pero el tiempo está mejorando y las aguas han bajado su cauce, lo cual
nos llena de enorme satisfacción y alegría, que el sufrimiento de estas
familias termine", subrayó.
Las lluvias han dañado 2.133 viviendas y destruido 76. Asimismo afectaron 44 carreteras y 28 puentes.
Entre
otros daños figuran decenas de sistemas de agua potable y
alcantarillado, tendidos del sistema eléctrico público y unas 4.000
hectáreas de cultivos agrícolas.
Horas antes, El Salvador informó
que por lo menos el 10% de los territorios resultó inundando y que el
70% de los municipios del país sufren algún estrago, 14 puentes
resultaron dañados y cuatro más colapsaron.
El director de
Protección Civil de El Salvador, Jorge Meléndez informó el jueves en
conferencia de prensa que el número de muertos se elevó a 34, dos
desaparecidos, 24 lesionados, más de 150.000 personas han resultado
afectadas por las inundaciones, 51.963 personas han sido evacuadas y
18.445 casas están anegadas en todo el país.
"Este es un gran
desastre, esto no es casual, esto tiene que ver con el cambio
climático", dijo el jueves en rueda de prensa el ministro de Recursos
Naturales, German Rosa Chávez.
Señaló que en diez días rompió
récord en lluvias acumuladas al alcanzar los 1.513 milímetros,
sobrepasando a la cifra registrada con el huracán Mitch (1998),
calificado o como uno de los eventos meteorológicos más destructivos de
la década que llegó a 861 milímetros.
El presidente Mauricio Funes visitó el jueves el oriente del país para conocer los daños provocados por las lluvias.
Funes
dijo que no se tiene un dato exacto, pero preliminarmente se calcula
que al menos el 70% de las cosechas resultaron dañadas.
Funes le
prometió a los residentes del "Bajo Lempa" que el gobierno apoyará la
agricultura y la ganadería en el sector y creará una política de gestión
de riesgo para reducir la vulnerabilidad.
Les recordó que la
mayoría de los prestamos impulsados por su gobierno para la agricultura,
tienen la cobertura del 100% de las perdidas.
Funes dijo el
jueves que quiere reunir en el país a la comunidad de cooperantes
internacionales "para presentarles el impacto que las lluvias han tenido
en toda Centroamérica, donde El Salvador es el país más afectado, y
solicitar la ayuda que nos permita atender las necesidades de
rehabilitación y reconstrucción a la mayor brevedad".
En Guatemala
donde la situación climática mejoró con la ausencia de la lluvia y el
Sol comenzó a cubrir todo el país, ahora los millares de afectados tiene
que afrontar un frente frío, mientras las autoridades continúan
asistiendo a los damnificados. Las lluvias dejaron 38 muertos, cinco
desaparecidos, 18 heridos y más de medio millón de damnificados.
En
Honduras la Comisión Permanente de Contingencias informó sobre 15
muertos y 70.000 personas afectadas, principalmente en las provincias de
Choluteca y Valle, al sur del país sobre el océano pacifico.
El
presidente Porfirio Lobo llamó "a la solidaridad... decenas de miles de
personas se han visto afectadas directamente y hasta hemos perdido
preciosas vidas de hermanos hondureños. Se han producido daños
importantes en la infraestructura y áreas cultivadas en varias regiones
del país", en cadena nacional de radio y televisión.
En Nicaragua,
las autoridades siguen monitoreando el oleaje del lago de Nicaragua que
en los últimos días ha crecido más de 50 centímetros. Más de 600
familias correrían peligro si llega a desbordarse. Las autoridades han
confirmado la muerte de13 personas y se informó que 27.858 familias han
sido afectadas.
Más de 15.000 personas continúan aisladas por las
inundaciones y se les está llevando ayuda mediante helicópteros del
ejército. Otras 12.000 familias han sido afectadas por daños o
destrucción de sus viviendas.
Entretanto en Costa Rica donde
también mejoraron las condiciones climáticas hay cinco personas muertas y
más de un millar de evacuados, principalmente en la provincia de
Guanacaste, al noroeste del país, la mayoría de los cuales comenzaron a
retornar a sus hogares.
Se reportó que las lluvias provocaron
serios daños en las carreteras del país y hundimientos en la ruta
Interamericana Sur, que comunica el país con Panamá, lo que ha obligado a
usar rutas alternas, según informó el ministerio de Obras Públicas y
Transporte.
"La situación tiende a normalizarse", dijo el director de la Cruz Roja, Jim Batres.
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