Seis voluntarios salieron este viernes de un aislamiento de un año y
medio en una cápsula sellada, poniendo fin a un experimento realizado en
tierra por un centro de investigaciones de Moscú sobre los posibles
impactos físicos y psicológicos de un viaje real a Marte
"La tripulación internacional terminó su misión de 520 días", dijo el
comandante Alexei Sityov al salir de la cápsula, en posición militar.
"El programa fue desarrollado plenamente. Los miembros del equipo
gozan de buena salud. Estamos ahora listos para exámenes
complementarios", añadió Sityov en una ceremonia transmitida en directo
por numerosas redes de televisión.
Urbina, que agitaba sus puños en
gesto de alegría al salir de la cápsula, dijo que era un honor haber
participado del programa. El científico dijo que tenía esperanzas de que
el experimento pueda ayudar "a la humanidad a que un día pueda realizar nuevos sueños" en el planeta rojo.
Por su parte, el chino Wang Yue fue más lacónico: "Después de 520 días, finalmente estamos de vuelta", comentó.
La inédita experiencia simuló la duración y el aislamiento de un
viaje desde la Tierra a Marte y el regreso (250 días de ida, un mes de
estancia y el resto para el vuelta) e incluyó 'paseos espaciales' en una
réplica de la superficie marciana.
También se provocó una demora de 20 minutos en las comunicaciones
radiales con el exterior, el tiempo de recorrer la distancia entre ambos
planetas.
El módulo, sin embargo, estuvo todo el tiempo firmemente instalado en el estacionamiento del centro ruso de investigaciones.
Después de la apertura de la cápsula, los seis fueron sometidos de
inmediato a una batería de exámenes médicos y permanecerán en un período
de cuarentena hasta el 8 de noviembre, cuando ofrecerán una rueda de
prensa.
Las agencias espaciales que se asociaron al proyecto 'Marte 500'
dijeron que la experiencia desempeñó un papel fundamental al probar que
las personas son capaces de afrontar la soledad y la frustración de un
largo viaje hacia Marte y retornar.
"En efecto, la tripulación puede sobrevivir al aislamiento inevitable
para una misión a Marte y retornar", dijo Patric Sundblad, científico
de la ESA (Agencia Espacial Europea) en el sitio web de la entidad.
"Desde el punto de vista psicológico, podemos hacerlo", añadió.
En su opinión, el equipo tuvo un buen desempeño a pesar de altos y
bajos. "El mes de agosto fue el punto más bajo desde el punto de vista
mental, porque fue la fase más monótona de la misión", apuntó.
Los científicos experimentaron problemas de sueño y falta de apetito, dijo el médico Alexander Souvorov.
En una decisión controvertida, el experimento no incluyó una mujer en
el equipo, en un intento por evitar que la iniciativa se convierta en
una versión científica del programa de televisión 'Gran Hermano'.
Cada uno de los participantes recibirá el equivalente a 100.000 dólares (unos 72.700 euros) por su participación en el proyecto
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