Varios
movimientos de la oposición rusa anunciaron este miércoles que
continuarían las manifestaciones contra la victoria del partido del
primer ministro ruso, Vladimir Putin, en las legislativas, a pesar de
las violentas detenciones de cientos de opositores en la víspera.
Un grupo llamado 'Manifestación para elecciones honestas' llamaba
este miércoles a través de varias redes sociales a una nueva
manifestación el sábado por la tarde en pleno centro de Moscú. Hacia las
08H30 GMT, más de 8.000 personas habían respondido al llamamiento hecho
a través de Facebook.
Otro grupo, bautizado 'Contra el partido de los estafadores y los
ladrones', fórmula que se ha hecho popular en el país para designar al
partido Rusia Unida, en el poder, llamaba por su parte a reunirse todos
los días a las 19H00 (15H00 GMT).
Las elecciones legislativas ganadas el domingo por Rusia Unida, pero
cuyo resultado sin embargo bajó en 15 puntos, a menos del 50%, con
respecto al escrutinio precedente de 2007, fueron marcadas por
innumerables irregularidades, según la oposición y los observadores
extranjeros.
Las acusaciones de fraude masivo llevaron a varios rusos, movilizados
esencialmente gracias a internet, a salir a la calle en las dos
principales ciudades del país, Moscú y San Petersburgo.
El movimiento, de una amplitud sin precedentes desde hace años, llevó
a la prensa rusa a evocar "el despertar de una nueva generación, que
hasta ahora era apolítica".
El martes por la tarde, en el segundo día consecutivo de protestas,
unas 800 personas fueron arrestadas violentamente en las dos ciudades
por la policía anti-disturbios.
Varios responsables de movimientos de la oposición fueron detenidos
en la capital, entre ellos el ex viceprimer ministro y dirigente del
partido Parnass, Boris Nemtsov, y el jefe del partido Iabloko, Serguei
Mitrojin, antes de ser dejados en libertad.
El diario Kommersant indicó que uno de sus periodistas había sido
tirado y brutalmente arrastrado hasta un vehículo policial, apaleado y
luego dejado en libertad.
El lunes, miles de opositores (2.000 según la policía, 10.000 según
los organizadores), se habían congregado en la capital rusa y 300
personas fueron detenidas.
Dos de los detenidos, Alexei Nalvany, responsable de una página de
internet que denuncia la corrupción e Ilia Yachin, dirigente del
movimiento de oposición liberal Solidarnost, fueron condenados a 15 días
de prisión por desobedecer a las fuerzas del orden.
Otros veredictos debían ser pronunciados durante este día, después de
que seis personas que fueron detenidas el lunes ya fueran condenadas en
la mañana por un tribunal de Moscú a penas de 10 a 15 días de cárcel,
según indicó la radio Eco de Moscú.
Sin embargo, en San Petersburgo, la mayoría de los manifestantes del
lunes que habían sido detenidos, indicó un responsable de la policía
local a la agencia Ria Novosti.
Un régimen de seguridad reforzada está vigente en Moscú con refuerzos
para la policía, el que se prolongará hasta la publicación de los
resultados definitivos, según las autoridades.
El martes, Catherine Ashton, jefa de la diplomacia de la Unión
Europea (UE), estimó que ciertos aspectos de las elecciones provocaban
"graves preocupaciones".
La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, declaró
por su parte que las elecciones no habían sido "ni libres ni
equitables", críticas que fueron consideradas como "inaceptables" por la
diplomacia rusa.
Francia consideró "preocupante" la detención de cientos de
manifestantes en Rusia y puso en relieve su apego al respecto al derecho
a manifestar pacíficamente.
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