CARACAS (Reuters) - Las autoridades venezolanas
liberaron el viernes a 25 estudiantes detenidos tras las fuertes
protestas que causaron esta semana tres muertos, mientras las fuerzas
policiales utilizaron gases lacrimógenos y agua para dispersar a los
manifestantes en la zona este de Caracas.
Los disturbios contra el Gobierno del presidente Nicolás Maduro han
ido perdiendo intensidad desde el miércoles, pero aún pequeños grupos de
estudiantes se concentraron en avenidas y plazas de Caracas y de las
principales ciudades del país.
El Ministerio Público informó el viernes de que unas 74 personas
siguen detenidas y que están siendo presentados ante las instancias
judiciales para ser procesados.
"De las personas liberadas, 10 fueron aprehendidas en el área
metropolitana de Caracas, 10 en el estado Táchira y cinco en Barinas",
dijo la Fiscalía en una nota de prensa.
"Vale mencionar que de esas 25 personas, a 21 se les otorgó medidas
cautelares de presentación periódica ante la instancia judicial;
mientras que las otras cuatro admitieron su responsabilidad en el hecho y
se acordó la suspensión condicional del proceso", dijo el organismo.
En el comunicado, la Fiscalía agregó que para las 74 personas que
aún están detenidas, "los órganos jurisdiccionales fijaron las
respectivas audiencias de presentación".
Maduro advirtió de que no toleraría más disturbios y convocó a una gran "marcha por la paz" para el sábado.
"Aquí no se va a trancar más autopistas, no se debe trancar, no lo
voy a permitir ya, basta, por la vía legal vamos a desbloquear (...). La
gente tiene derecho a su vida (...) para que cuatro loquitos vengan a
trancar autopistas", dijo el mandatario en un acto donde lanzó un plan
de pacificación.
El alcalde de Chacao, Ramón Muchacho, donde se concentran las
manifestaciones, escribió en su cuenta en Twitter que hubo dos heridos
por perdigones y varias asfixiados por el gas lacrimógeno.
Líderes estudiantiles aseguran que se mantendrán en la calle "pacíficamente" hasta que liberen a sus compañeros.
"Vamos a seguir en las calles por los mismos motivos de ayer y hace
meses: la inflación, la delincuencia y -ahora- el Estado represor que no
quiere soltar a nuestros compañeros", dijo Marcos Matta, un estudiante
de 22 años en Caracas.
Las protestas, que dejaron 66 heridos graves, son parte de el pulso
entre el presidente y la oposición, que protesta por el deterioro de la
calidad de vida en el mayor exportador de petróleo de Sudamérica.
Pero las manifestaciones también expusieron una fractura dentro de
la oposición, donde el mayoritario sector moderado liderado por el dos
veces candidato presidencial Henrique Capriles sostiene que la violencia
sólo favorece al Gobierno.
Maduro acusa a los manifestantes de sembrar el caos para justificar
un golpe de Estado, como ocurrió en 2002 durante el fugaz derrocamiento
de su mentor Hugo Chávez.
Las autoridades emitieron una orden de arresto contra uno de los
líderes de las protestas, el economista Leopoldo López, tras acusarlo de
"homicidio y terrorismo".
Aliados de Venezuela en la región han condenado lo que llaman una "aventura golpista" de opositores a Maduro.
López, un político de 42 años educado en Harvard, dijo esta semana a
Reuters que no trata de derrocar a Maduro, sino de convocar un
plebiscito revocatorio contemplado en la Constitución.
Mientras tanto, el alto comisario de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos, Rupert Colville, pidió que Venezuela lleve a juicio a
los responsables de las muertes. Los disturbios dejaron fallecidos de
los dos bandos.
"Estamos preocupados por informaciones sobre ataques contra
manifestantes por parte de grupos armados que actúan con impunidad",
dijo Colville desde Ginebra. "Nos preocupa que la situación pueda
desencadenar más estallidos de violencia".
A diferencia de lo ocurrido en 2002, las manifestaciones no presionarían a Maduro para dejar el poder, según analistas.
"En este momento, parece poco probable que la situación actual se
pueda tornar en una importante crisis que amenace a Maduro", dijo la
firma Eurasia en una nota a clientes.
BUSCANDO A LEOPOLDO
Más de 24 horas después de emitir la orden de arresto, el opositor López no había sido detenido.
"Nosotros todavía no hemos tenido acceso a la orden de captura",
dijo a Reuters su portavoz Isadora Zubillaga. "Leopoldo está en su casa,
con su familia, sus abogados".
Un comando de la inteligencia militar empuñando fusiles de asalto
irrumpió el jueves por la tarde en las oficinas de su partido, Voluntad
Popular. Opositores que estaban en el lugar dijeron que los militares no
tenían orden de allanamiento.
No quedó inmediatamente claro por qué las fuerzas de seguridad no
buscaron a López en su casa. Pero su arresto podría echar más gasolina a
las protestas.
Usuarios en las redes sociales informaron de que el proveedor
estatal de Internet, CANTV, bloqueaba las imágenes en Twitter, mientras
el canal colombiano de noticias NTN24 -el único que informó sobre las
protestas- permanecía fuera del aire por órdenes de Maduro.
Sin embargo, la compañía estatal CANTV desmintió la noche del
viernes que esté involucrada en el fallo informado por los usuarios que
impedía ver las imágenes.
"La operadora estatal recuerda que los servidores de esta
aplicación, que provee estos servicios alrededor del mundo, se
encuentran alojados fuera del país", dijo CANTV en un comunicado.
Por su parte, el ministro de Ciencia y Tecnología, Manuel Fernández,
dijo el viernes que unos 60 portales oficiales fueron afectados por
"ataques cibernéticos".
A pesar de que los precios del petróleo -la mayor fuente de ingresos
de Venezuela- se mantenían estables, los bonos venezolanos ha caído
sostenidamente desde mediados de diciembre a causa de la tensión
política y de la preocupación de los inversores por la falta de reformas
económicas.
Los títulos venezolanos han bajado un 1,5 por ciento desde el
miércoles, cuando la violencia estalló, para cotizar en cerca de su
nivel más bajo desde mediados de 2012, según el índice de deuda de
JPMorgan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario