jueves, 28 de mayo de 2015

Residentes y comerciantes área Marcos del Rosario protestan escándalos protagonizan motoristas en Drines, Los Mina

POLICIALES
Santo Domingo Este.-Decenas de hombres y mujeres residentes  del entorno de las calles Marcos del Rosario y Trina Moya de Vásquez del sector Los Mina, denunciaron este lunes ante el destacamento Felicidad, que los altos ruidos y escándalos que producen los motoristas durante los fines de  semana, son sencillamente insoportables.

Los manifestantes, entre ellos comerciantes, profesores, dirigentes comunitarios  y pastores evangélicos, solicitaron pasar al despacho del comandante de la Policía Preventiva de esa jurisdicción, coronel abogado Manuel Ant. Hernández Almánzar, a quien, a la vez de felicitarle por el gran trabajo de prevención de criminalidad, asalto, atraco y delincuencia que ha sabido manejar, pidieron su apoyo para poder controlar o minimizar los desórdenes y altísimos niveles de ruidos y piruetas suicidas que producen los desaprensivos motoristas que frecuentan día por día, los numerosos drines que han inundado la zona.

Señalaron que estos aprovechan las altas horas de la noche y las madrugadas, horario en que la vigilancia policial baja un poco, y convierten aquello en un verdadero “’pandemonio”, donde nadie puede pegar los ojos, y mucho menos dormir.

Pidieron al coronel Hernández Almánzar servirle de enlace ante la sección antiruidos del Sistema Nacional de Emergencia 911, señalando reconocer que la Policía Preventiva ha hecho su parte deteniendo a estos desaprensivos, pero que cada vez que los ha apresado, ha tenido que despacharlo por falta de querellante, puesto que  asi lo ordena el bendito Código Procesal Penal, al cual calificaron de  cómplice-protector y garantista  de  aquellos que descaradamente infringen la ley.


Apuntaron que la anunciada medida del 911, de actuar en contra  de los ruidos y la contaminación sónica, le ha conferido cierta confianza  y seguridad de que pueden hacer  sus denuncias,  y ver cómo a estos ruidosos-irreverentes se les aplique el  castigo que  merecen, tal y como ordena la ley.

Dijeron que también a los dueños de estos drines, se les debe imponer alguna sanción drástica que les duela, puesto que  son ellos los principales indignos e indolentes con la vecindad.

Hicieron mención del más reciente episodio ocurrido en uno de estos negocios, el cual estuvo a punto de general una lamentable tragedia entre los bebedores y las autoridades policiales que actuaron en el caso.

En ese sentido relataron como el pasado domingo, a la llegada de un operativo conjunto compuesto por la Dicrim, la uniformada y Los Topos, mientras estos últimos subían al camión varios motores y a sus conductores por no poseer documentación de los mismos, uno de estos individuos se reveló contra los agentes que les montaban al camión, y empezó a vociferarles todo tipo de palabras obscenas e impublicables, a la vez de forcejar con éstos.

Apuntaron que esa acción de bravuconería de ese “infractor”  produjo una reacción en cadena de los demás bebedores, quienes también enfrentaron a los agentes, viéndose estos  precisados a pedir refuerzo; y aunque dicho refuerzo acudió a tiempo, el comandante a cargo ordenó  bajar la guardia y despachar al principal brabucón junto con sus asociados, puesto que lo que se iba a armar era una aterradora matanza.

Sostienen los denunciantes como testigos oculares del episodio, que gracias a la diplomacia y a la capacidad de manejar conflictos que mostró el capitán abogado Sócrates Payano Franco, fue que todo volvió a la normalidad, pero que este tipo de acciones vandálicas no pueden continuarse permitiendo.

El representante de los querellantes, profesor sociólogo, Rafael Guerrero,  al referir  que este tipo de incidente se ha producido en un par de ocasiones muy especialmente en el drink El Jefe, pidió a la fiscal Raquel Cruz,  al  jefe de la Policia Nacional, mayor general Manuel Castro Castillo,  a la fiscal de la provincia Olga Llaverias,  a la dirección oriental  de Amet, y a los responsables de la sección antiruidos del 911, prestar atención a este llamado ciudadano, y darle su apoyo al comandante zonal, coronel Hernández Almánzar, para que este estado de ebullición no vaya a estallar y producir una lamentable hecatombe o tragedia.

Argumentaron que la situación se ha tornado tan critica con esos negocios  de bebida, que piden directamente al Ministro de Interior y Policía, doctor Ramón (Monchy) Fadul, el cierre definitivo de los mismos.     

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