Articulo de Opinion
Como todos ya sabemos, recientemente
el Banco Central dio a conocer la nueva familia de billetes 2014 emitida por esa
entidad financiera, con papeletas de 50, 100, 200, 500, 1,000 y 2,000 pesos,
las que supuestamente, poseen componentes de seguridad al nivel de los más
altos estándares internacionales, además de haber sido confeccionadas con
tonalidades mejoradas, para presuntamente evitar confusiones.
Las nuevas papeletas,
que por cierto, tienen un ligero parecido al Euro, fueron confeccionadas por la
compañía fabricante de papel moneda, De la Rue International Limited, de
Inglaterra, según las informaciones dadas por el propio Gobernador del Banco
Central, Héctor Valdez Alvizu.
Los nuevos billetes, que
ya están circulando a nivel nacional, tienen la particularidad de que fueron
acuñados con la imagen de la Rosa de Bayahibe, la cual fue declarada como nueva
flor nacional a partir de la Ley 146-11, y otra novedad en ellos, es que tienen
acentuados la marca para que las personas no videntes puedan reconocerlos con
facilidad, algo que es bien significativo y de gran valor para ese amplio
segmento de la población.
Ciertamente, los
billetes están muy lindos, uno se siente muy bien al tenerlos y da como la
sensación de que suman más de lo que realmente valen, pero lamentablemente no
es así, ya que nuestra moneda nacional
está totalmente devaluada para nosotros los pobres, porque cada vez compramos
menos con los pesitos que con sacrificio ganamos.
El billete de 100 pesos
es de color naranja, el de 200 es color rosa viejo, el de 500 es azul turquesa,
el de 1,000 es rojo y el de 2,000 es azul, pero algo que me ha llamado
poderosamente la atención es que la papeleta de 50 pesos es de color violeta,
según Valdez Alvizu, pero habría que estar ciego para no darse cuenta que ese
billete tiene un matiz muy sospechosamente parecido al morado, color que
identifica al partido de gobierno.
A
propósito, y a manera de un dato interesante, les cuento, que los gobernantes
de los pueblos prerromanos celtas que habitaban la península Ibérica desde finales de la Edad del Hierro en el siglo XIII a. C., y luego los emperadores romanos, se destacaron por
utilizar una gran variedad de símbolos en la acuñación de las monedas, que eran
el instrumento económico de esas épocas.
Ellos utilizaban su
poder para difundir una imagen oficial en la que siempre se destacaba su propia
figura a los fines de hacerse propaganda para perpetuarse. Es decir que la
moneda, además de que era un instrumento económico que facilitaba los
intercambios comerciales, también era utilizada como una forma de hacer
política financiera y sobre todo un medio de propaganda política.
Lo que quiere decir que
las imágenes en las monedas no eran ni son inocentes, puesto que transmiten
ideas de utilidad social, pero además reflejan la ideología de los pueblos, así
como doctrinas y valores de los sistemas políticos.
Puesto que tanto las
monedas como las papeletas tienen dos caras, además de mostrar la autoridad
emisora en el anverso, se les añade estratégicamente en el reverso otras
representaciones complementarias, ya sea símbolos e imágenes, y en el caso
particular de los billetes, vemos como ahora se utilizan tonalidades en la
impresión, capaces de enviar mensajes subliminales.
Los estrategas del PLD y
del gobierno han tomado todo eso muy en cuenta y resulta que han decidido
acuñar la papeleta de 50 pesos con una tonalidad violeta, supuestamente para
evitar confusiones, pero que desde nuestro punto de vista no es inocente,
porque según los expertos, el violeta y el morado son colores de la misma gama,
y ese es el color principal que identifica al partido de gobierno, algo que lógicamente, y para fines
de campaña, resultará un instrumento económico de propaganda de grandes
dimensiones.
Muchos se preguntaran
por qué se escogió la de menor valor. Eso fue estratégico, ya que en los
centros de votación esa será la papeleta del menudeo, pero también de la propaganda,
es la que se repartirá por pilas para comprarse el cafecito, el yaniqueque, el
pastelito y el juguito para el desayuno; con ella los votantes y los que allí
laborarán también compraran la botellita de agua, sus cigarrillos, el agua de
coco, entre otras cositas.
Y como ustedes y yo
sabemos que el voto también se compra, pues es seguro que con 10 papeletas de
50, que suman 500 pesos, es posible que se pueda influenciar la intensión del
voto, independientemente, del efecto que podría provocar el poder subliminal
del color que dicho billete tiene.
Aquí les va otro dato
interesante. Hace dos mil años el pensador chino Confucio desarrolló una teoría
basada en la idea de que cada color produce una reacción dándose o no dándose
cuenta. Por eso yo admiro a los líderes y estrategas del PLD, porque son muy
buenos en términos de marketing y medios de propaganda, lo que los ha hecho
permanecer en el poder por 16 años y quien sabe cuántos más.
El color violeta en los nuevos billetes de 50 pesos no es
inocente ni fue seleccionado al azar, y a quienes se les ocurrió tal idea saben
bien la reacción que provocará en términos de propaganda y estimulación
psíquica en los votantes para las venideras elecciones presidenciales del 2016.
Lo que habría que ver es si esa maniobra es legítima o si
va en perjuicio de los demás partidos que competirán en esa contienda. Ahí les
dejo esa chinita para que la degusten bien!

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