MONTEVIDEO (Reuters) - Uruguay decidirá el domingo si ratifica en el
poder a una izquierda que ha combinado conquistas sociales con
proyectos progresistas como la legalización de la marihuana, o si le da
una nueva oportunidad a los conservadores que quieren desechar parte de
esa controvertida iniciativa y reducir la creciente inseguridad.
Todos las encuestas pronostican que el joven candidato de centro,
Luis Lacalle Pou, forzará a su rival de izquierda, el exmandatario
Tabaré Vázquez, a definir la presidencia en una segunda vuelta a finales
de noviembre en las que prometen ser las elecciones más ajustadas en 20
años.
Vázquez, un oncólogo de 74 años, llevó por primera vez al
izquierdista Frente Amplio al poder hace una década con una rotunda
victoria. Ahora tiene el reto de mantenerlo allí durante los próximos
cinco años gracias a logros como un bajo desempleo, la disminución de la
pobreza y un crecimiento económico sostenido.
"Vázquez va a ser presidente otra vez porque los uruguayos no
queremos volver atrás. Lacalle Pou es marketing, si rascás un poquito te
das cuenta que lo que propone es casi lo mismo que hizo el Frente en
estos diez años", comentó Analía Vernini, una odontóloga de 36 años.
Pero no parece una tarea fácil.
Aunque las encuestas le dan una victoria en primera vuelta con al
menos el 43 por ciento de los votos frente al 31 por ciento de Lacalle
Pou del Partido Nacional, no lograría la mayoría absoluta necesaria para
consagrarse en esa instancia. Y su rival conservador presentaría pelea
en una segunda vuelta gracias al descontado apoyo del tradicional
Partido Colorado.
Lacalle Pou, un abogado de 41 años hijo de un ex presidente, ha
refrescado el rostro de los conservadores con una campaña que propone
reformar el sistema educativo, garantizar una mejor atención en el
sector sanitario y reducir la inseguridad, algunos de los temas que
desvelan a los uruguayos.
"Lacalle Pou es la cara joven del Partido Nacional, pero también de
los políticos uruguayos. Tiene madera y hay que darle una oportunidad;
yo le creo, lo voy a votar", dijo Susana Montero, una maestra de 54
años.
¿ADIÓS A LA PRODUCCIÓN DE MARIHUANA?
Lacalle Pou dijo a Reuters que está a favor del autocultivo de
marihuana, pero si gana la presidencia planea derogar la parte de la
iniciativa del mandatario José Mujica que permite la producción y venta
de cannabis, un proyecto pionero en el mundo que quiere cambiar el
enfoque de la lucha contra el narcotráfico pero al que se resisten la
mayoría de los uruguayos.
"Ese es uno de los puntos que le puede haber costado al partido de
Gobierno algún desencuentro con grupos de electores en esta campaña",
dijo Antonio Cardarello, doctor en Ciencias Políticas.
El Gobierno de Mujica, un ex guerrillero de 79 años que no puede ser
reelegido, aún trabaja en la instrumentación del nuevo sistema, que no
logró cumplir con el calendario previsto dado la falta de precedentes en
el mundo.
Pero aún si Lacalle Pou triunfara, derogar una ley promete ser un
ejercicio de negociación con otras fuerzas políticas: las encuestas
pronostican que nadie obtendrá una mayoría legislativa en el Congreso
como la que le permitió a la izquierda impulsar las leyes de matrimonio
del mismo sexo y del aborto.
A nivel económico las propuestas de los partidos no difieren mucho, y
todos reconocen los logros de la estabilidad económica de los últimos
años, aunque Lacalle Pou criticó el alto déficit del país y el hecho de
que la inflación supera el objetivo.
Hace más de una década que Uruguay crece sin parar, ha recuperado el
grado de inversión en el camino y la deuda en dólares representa menos
de la mitad del total. Como resultado, logró bajar la pobreza a un 11,5
por ciento de los 3,3 millones de habitantes.
Por eso la balanza podría verse inclinada por temas como el de la marihuana y la inseguridad.
Aunque Uruguay es un país con bajo nivel de delitos en comparación
con el resto de Latinoamérica, la situación se ha ido deteriorando y sus
ciudadanos ocupan el segundo lugar en cuanto a inconformidad con la
seguridad pública, según un sondeo de Latinobarómetro.
Con el argumento de que podría representar un riesgo para la
seguridad, Lacalle Pou se opone a dar refugio a seis prisioneros de
Guantánamo, un compromiso del actual Gobierno con Washington para
colaborar con el cierre de la prisión estadounidense en Cuba.
A pesar de que criticó la postura del opositor, el presidente Mujica
ha dicho que consultará su decisión con quien resulte su sucesor.
En la votación del domingo, los uruguayos también van a decidir si
reducen la edad de imputabilidad delictiva a 16 años desde los 18
actuales.
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