VIENA (Reuters) - El ministro de Petróleo de Arabia
Saudita dijo a sus colegas de la OPEP que deben combatir el auge del
crudo de esquisto en Estados Unidos, al oponerse a un recorte de la
producción petrolera para deprimir los precios y debilitar la
rentabilidad de los productores de América del Norte.
Ali al-Naimi impuso su argumento en el encuentro del
jueves, frente a los deseos de países más débiles de la OPEP como
Venezuela, Irán y Argelia que buscaban un recorte de la producción para
revertir una fuerte caída de los precios del crudo.
De hecho, esos países no estaban preparados para
ofrecer grandes recortes en sus respectivas producciones y, al decidir
no confrontar a los sauditas y a sus ricos aliados del Golfo Pérsico, al
final cedieron a la presión de Naimi.
"Naimi habló de una rivalidad con Estados Unidos por
cuotas del mercado. Y aquellos que querían un recorte entendieron que no
había posibilidad de lograrlo porque los sauditas querían una batalla
por cuotas del mercado", dijo una fuente que fue informada de los
resultados de la reunión del jueves por un ministro de un país no
miembro de la OPEP.
El petróleo tocó el viernes un nuevo mínimo en cuatro
años por debajo de 72 dólares el barril. Un auge en la producción de
crudo de esquisto y un débil crecimiento económico en Europa y China han
empujado los precios a una baja de más de un tercio de su valor desde
junio.
"¿Creen que estamos convencidos? ¿Qué más podíamos
hacer?", dijo un delegado de la OPEP de un país que argumentó por un
recorte de producción.
El secretario general de la OPEP, Abdalla El-Badri,
confirmó que la OPEP estaba dando inicio a una batalla por cuotas del
mercado.
Cuando se le preguntó el jueves si la organización
tenía una respuesta a la creciente producción en Estados Unidos, dijo:
"Respondimos. Mantenemos la misma producción. Esta es una respuesta".
La OPEP acordó mantener su límite de producción de 30
millones de barriles diarios, al menos un millón por encima de sus
propias estimaciones de la demanda para su crudo en el primer semestre
del próximo año.
UN NUEVO MUNDO
Analistas dijeron que la decisión de no reducir la
producción frente a la fuerte caída de precios fue un cambio estratégico
para la OPEP.
"Este es un mundo desafiante. La OPEP claramente está
trazando una línea en la arena en 30 millones de barriles diarios. El
tiempo dirá quién queda de pie", dijo Yasser Elguindi de Medley Global
Advisors.
El delegado de la OPEP de uno de los países que buscaba
un recorte a la producción dijo: "La OPEP ha perdido credibilidad", y
agregó que "no sé qué tan práctico sea esto para tratar de sacar al
esquisto del mercado".
Varios ministros de la OPEP que apoyaban una reducción
salieron del salón del encuentro visiblemente frustrados y mantuvieron
silencio por varias horas, aunque cuando posteriormente hablaron dijeron
que aceptaban la decisión del grupo petrolero.
"Estamos juntos", dijo el canciller venezolano Rafael
Ramírez cuando se le preguntó si existía una guerra de precios dentro de
la OPEP.
"La OPEP siempre está peleando con Estados Unidos
porque Estados Unidos siempre se ha declarado en contra de la OPEP (...)
El petróleo de esquisto es un desastre como método de producción, la
fracturación.
Pero también es demasiado costoso. Y vamos a ver qué
sucede con la producción", dijo.
Un delegado del Golfo Pérsico dijo que Naimi había
asegurado a los miembros que los precios del petróleo se recuperarán a
medida que se incremente la demanda. Pero insistió en que si la OPEP
recortaba la producción perdería cuota del mercado.
"Tomó muchísimo tiempo convencer a los otros para alcanzar una decisión final", dijo otro delegado.
Varios analistas y
ejecutivos petroleros han sugerido que tomará mucho tiempo para que la
decisión impacte en la producción de crudo de Estados Unidos.
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