Una vivienda situada en el 663 Oeste
de la calle 187 en el Alto Manhattan y bautizada como la "Casa del
Horror", donde en 1958 el cocinero de hotel dominicano Pablo Vargas de
33 años de edad, violó y estranguló a la adolescente Lilian Mujica de 16
y cuyo cadáver fue encontrado debajo de un colchón en el sótano de la
vivienda. El violador y asesino, intentó también quemar el cuerpo de la
víctima.
La demolición de la casa, está a cargo de una
empresa de desarrollo urbano, que levantará un edificio de apartamentos
en el espacio.
A primera vista, la "casa del horror", cuya estructura fue parcialmente tapiada, semeja una estampa de una película de terror.
El desarrollador compró la propiedad en el 2012 y fue construida en 1899. Los anteriores propietarios no fueron identificados.
El macabro hallazgo del cadáver de la adolescente fue hecho por su hermano Richard Mujica el 13 de febrero de 1958.
El cadáver, había sido parcialmente quemado.
Después de una breve investigación del crimen, la policía acusó a
Vargas, quien tenía 33 años de edad y vivía en una habitación rentada en
la casa.
Manchas de sangre de la víctima, fueron
encontradas en la habitación de Vargas, incluyendo en la cama y un par
de sus zapatos. El acusado, trabajaba como cocinero en el hospital
Memorial. Después de declararse culpable de asesinato en primer grado,
Vargas se retractó y sometió un recurso, alegando que la confesión había
sido bajo presión de la policía.
Se le condenó a la pena capital y fue ejecutado en
la célebre "Casa de la Muerte" en la cárcel neoyorquina de Sing Sing,
el 12 de mayo de 1960.
El trágico suceso se mantiene vivo en la memoria
de los dominicanos y otros residentes del Alto Manhattan, quienes el año
pasado, celebraron una misa en memoria de la adolescente asesinada.
Vargas, se resistió con tal fuerza a la ejecución,
que tuvieron que utilizar ocho guardias para amarrarlo a la silla
eléctrica, según reseña el diario de la época Amsterdam Daily News and
Democrat en su primer página, sin fotografías del ejecutado ni la
víctima.
Hasta ahora, se creía que el primer dominicano
ejecutado en Estados Unidos, había sido Carlos Santana, muerto por
inyección letal en Texas en los años noventas y después de haber sido
declarado culpable por un atraco a un camión blindado de transporte de
dinero en ese estado, en compañía de un cómplice afroamericano, que
también fue ejecutado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario