(EFE),-Los precios del
petróleo seguían hoy a la baja y las principales marcas de crudo cotizan
ya por debajo de los 60 dólares por barril, algo que no ocurría desde
2009, y las perspectivas no parecen indicar un cambio de tendencia.
La agencia de calificación de riesgo Standard
& Poor's (S&P) anunció hoy una nueva revisión a la baja de sus
pronósticos de precios del petróleo para los próximos dos años.
Tanto la marca Brent, de referencia para el
mercado europeo, como la estadounidense WTI costarán en 2015 y 2016
cinco dólares menos por barril de lo previsto hasta ahora por S&P.
Para el crudo europeo las perspectivas hablan de
un precio medio de 70-75 dólares por barril, mientras que para el WTI
S&P habla de nivel de 65-70 dólares.
El barril de Brent cotizaba hoy en torno a los 58
dólares, mientras el de WTI llegó a romper incluso la barrera de los 55
dólares.
El precio de la llamada "cesta OPEP", un calculo
medio de doce crudos de la Organización de Países Exportadores de
Petróleo, se situó hoy en 57,92 dólares.
Estas bajadas se deben a que la oferta excede la
demanda, entre otros factores, por la creciente extracción de petróleo
de esquisto mediante la fractura hidráulica, sobre todo en Estados
Unidos.
Sólo con esa técnica, EEUU produce más de un
millón de barriles diarios de petróleo, un crudo que hace poco no estaba
en el mercado.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE), que
reúne a los principales países consumidores de energía, calcula que la
demanda de petróleo se reducirá en 2015 hasta los 93,3 millones de
barriles diarios (mbd), 900.000 bd menos que en este ejercicio.
Según el analista Ehsan Ul Haq, de la consultora
KBC en Londres, el desfase entre la oferta y demanda se espera para el
año 2015.
"El problema es que el petróleo que se venderá en
2015 ya ha sido producido y la OPEP no ha hecho nada para frenar esa
producción", explicó el experto a Efe por teléfono.
Para la AIE el derrumbe del precio se debe al alza
del suministro de los países no miembros de la OPEP y a una contracción
del crecimiento de la demanda tras años de elevados "petroprecios".
Los precios cayeron drásticamente desde que los
ministros de la OPEP decidieran el pasado 27 de noviembre mantener sin
cambios su cuota conjunta de producción (30 mbd), vigente desde 2011, al
no alcanzar un acuerdo para recortarla, como esperaban los mercados.
Arabia Saudí, el mayor exportador mundial de
crudo, se impuso en una reunión ministerial ese día frente a los socios
favorables al recorte de la cuota, como Venezuela, Irán o Argelia, entre
otros.
La "nueva política saudí" tiene como objetivo
disminuir la rentabilidad de las extracciones más caras, como la de
esquisto, y provocar así un colapso en las inversiones en este sector,
según algunos analistas.
De hecho, para S&P es "probable" que la
extracción del petróleo de esquisto se reduzca en 2015 si el precio del
WTI permanece por debajo de los 75 dólares por barril.
A su vez, "eso debería reducir el crecimiento de
la producción e impulsar los precios" con una subida del consumo,
concluyó hoy S&P.
Pero según Ul Haq, los consumidores, sobre todo
los europeos, necesitarán varios meses, "probablemente hasta marzo o
abril próximo", para sentir confianza en la bajada sostenida de precios.
Por ahora los efectos de la bajada no son tan
visibles para el consumidor en Europa, donde la debilidad del euro ha
absorbido la caída del precio del crudo, calculado en dólares, mientras
que la enorme presión fiscal reduce también su impacto.
Al mismo tiempo, las economías más expuestas a la
exportación del petróleo, sobre todo Rusia, Venezuela, Irán o Nigeria,
sufren mucho ante la caída de los precios y corren un creciente riesgo
de no poder pagar su deuda.
La única salida que tienen por ahora es devaluar
sus monedas para al menos mantener así estable el nivel de ingresos para
poder seguir financiando sus presupuestos.
Solo algunos países de la OPEP, como Arabia Saudí,
Kuwait, Catar o los Emiratos Árabes Unidos, son capaces de gestionar un
período prolongado de bajos precios del petróleo, aseguró hoy el
analista Peter van der Welle, de la consultora holandesa Robeco.
Los saudíes, por ejemplo, han juntado en la última
década unas reservas de divisas de unos 750.000 millones de dólares, lo
que les proporcionará un "colchón contra la reciente caída por debajo
del nivel de equilibrio fiscal", explica el analista en una nota.
"Estas grandes reservas facilitan a los saudíes
exprimir a algunos productores americanos de petróleo de esquisto sin
poner en peligro el bienestar social" en su país, concluye.
Pero para Ul Haq está claro que en Arabia Saudí
"reaccionarán" con un recorte de la producción si ven que la bajada de
precios causa turbulencias políticas, por ejemplo, en Irán o Venezuela.
También intervendrá si ve que otros productores,
no miembros de la OPEP, como Estados Unidos y Rusia, entran en problemas
para mantener las inversiones en el sector, agrega.
En medio de este escenario poco previsible, las
cuotas de la OPEP seguirán sin cambios hasta junio, para cuando está
fijada la próxima reunión ministerial del grupo.
Sin embargo, no está descartado que se convoque un
encuentro extraordinario si los precios siguen en caída libre, tal y
como sucedió en 2009 cuando bajaron hasta 35 dólares por barril. EFE

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