Nairobi, (EFE).- Kenia abrirá el
primer matadero de burros de África, cuya carne es muy apreciada por el
mercado chino, con una presencia creciente en el país y en todo el este
de África. El país africano cuenta con una cabaña cercana a los dos
millones de burros, un equino muy protegido en enclaves costeros como la
isla de Lamu, en el norte de Kenia.
Pese a ello, la venta de la carne de pollino fue
legalizada en Kenia en 1999 si bien se comercializaba de forma irregular
hasta ahora.
Carniceros clandestinos sacrifican los ejemplares
en los bosques, sin mínimos higiénicos, y arrojan sus cuerpos
descuartizados en cualquier parte.
Para poner fin a esta práctica, un empresario del
distrito de Naivasha, en el oeste del país, ha propuesto la apertura del
primer matadero exclusivo de estos animales en todo el continente,
informa hoy el diario keniano "Standard".
El matadero de John Ngonjo Kariuki comenzará a
funcionar en la localidad de Maraigushu en la primera semana de marzo,
con la intención de abastecer a la creciente población china en el este
africano y exportarla al gigante asiático, cuyo consumo es muy común en
la provincia oriental de Shandong.
"He estado en China, donde hay una gran demanda y
mercado para la carne de burro y este matadero se hará cargo de eso",
explicó Ngonjo.
El empresario cree que no tendrá ningún problema
de abastecimiento porque su población es muy numerosa en el país,
especialmente en los distritos de Pokot, Turkana y Naivasha.
"El Gobierno hace tiempo que legalizó la carne de
burro, lo único que no había mataderos legales", indicó un veterinario
de Naivasha, Enos Amuyunzu.
Mientras, los vendedores de la zona siguen utilizando los burros fundamentalmente para transportar sus productos.
"Tenemos miedo de que la misma gente que ha estado
descuartizando a los burros comience a robarlos ahora que tienen
mercado", dijo el comerciante Jose wa Funda.
La expansión de China en el continente asiático,
donde ya es su principal inversor, ha generado demandas inéditas de
productos en países como Kenia, donde se ha disparado la compra de
marfil procedente de la caza furtiva de elefantes.
La isla de Lamu, donde todo el transporte se
realiza en burros, es todavía un santuario para estos animales, que son
protegidos por algunas organizaciones. EFE
No hay comentarios:
Publicar un comentario