Kiev, (EFE).- Las protestas
antigubernamentales, que estallaron ayer en Kiev y que han causado al
menos 25 muertos en las últimas 24 horas, se propagan al oeste de
Ucrania, donde grupos de manifestantes asaltan sedes de administraciones
locales y del Estado, y queman coches policiales.
Según la prensa local, miles de manifestantes
asaltaron esta madrugada un cuartel de las fuerzas de Interior en Lvov,
considerada por muchos como cuna del "separatismo occidental" y el
nacionalismo ucraniano.
Los activistas irrumpieron en el cuartel y lanzaron cocteles Molotov prendiendo fuego a varias instalaciones en la zona.
Sin embargo, la policía logró calmar a los
asaltantes para impedir que éstos se hicieran con las armas de fuego
almacenadas en la armería del cuartel.
El Comité del Maidán (como se conoce la protesta
popular contra el presidente Víktor Yanukóvich) de la región de Lvov ha
anunciado una movilización general de voluntarios para desplazarse a
Kiev, donde los disturbios han cobrado fuerza y los heridos se cifran
por centenares.
Según los medios locales, la oposición ha hecho
llamamientos similares en otras ciudades occidentales como Odessa,
Rovno, Ivano-Frankivsk y Úzhgorod.
Probablemente por esta razón las autoridades de la
capital ucraniana, que ayer cerraron toda la red de metro, han
restringido el acceso por carretera a la capital desde el oeste del
país.
También resultó detenido un tren de pasajeros
procedente de Lvov con destino a Kiev, inmovilizado por agentes de
seguridad sin que se informara oficialmente de los motivos.
Miles de manifestantes enfurecidos asaltaron y
quemaron la pasada madrugada varias administraciones del Estado, incluso
la sede regional de los servicios secretos de Ucrania, donde ocuparon
los despachos y sacaron muebles a la calle para construir barricadas.
Tiraron documentos por la ventana, además de
quemar un microbús y volcar coches policiales frente al edificio, según
testimonios de varios periodistas de medios locales que presenciaron los
hechos.
Los asaltantes también quemaron una imagen del presidente Víktor Yanukóvich con exclamaciones de alegría y aplausos.
Una suerte parecida corrió la ciudad de Ternópol,
donde la masa enfurecida incendió una comisaría de la policía, mientras
que en la ciudad de Ivano-Frankivsk, los edificios de la Fiscalía y del
Comité de Seguridad de Ucrania fueron ocupadas por activistas
opositores.
En Rovno, los manifestantes se apoderaron de la
base de las fuerzas antidisturbios "Berkut", expulsaron del edificio a
los agentes y bloquearon con barricadas el centro de la ciudad.
Según el portal comments.us, en Lutsk, una de las
ciudades más antiguas de la región occidental de Volinia, los radicales
asaltaron la sede del Partido Comunista de Ucrania y quemaron la oficina
del oficialista Partido de las Regiones.
Alrededor de dos mil manifestantes se congregaron
en la plaza central de Úzhgorod en señal de apoyo a los opositores de
Kiev, que exigen la destitución de Yanukóvich y protestan contra la
decisión de los oficialistas de suspender la asociación con la Unión
Europea.
Centenares de activistas irrumpieron en la sede de
la alcaldía de esa ciudad sin que los agentes de policía ofrecieran
resistencia.
La violencia empezó el martes en el centro de Kiev, con decenas de heridos de bala en ambos bandos.
Se desató por la mañana durante la marcha de miles
de manifestantes hacia la Rada Suprema (Parlamento ucraniano), justo
después de que entrara en vigor la amnistía de todos los detenidos en
las protestas de los últimos tres meses.
Los enfrentamientos empezaron cuando la policía
intentó impedir el paso de una multitudinaria marcha opositora para
demandar la restitución de la Constitución de 2004, que limitaría los
poderes del presidente. EFE
ONU reitera su llamada al fin de la violencia en Ucrania y apela al diálogo
Ginebra, 19 feb (EFE).- La alta comisionada de la
ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, reiteró hoy su condena a la
violencia en Ucrania, con al menos 25 muertos y más de 200 heridos en
las últimas 24 horas, y apeló a una solución pacífica a la crisis a
través del diálogo.
"Condeno fuertemente estos asesinatos y urjo al
Gobierno y los manifestantes a actuar para aliviar la tensión y adoptar
un nuevo plan de acción hacia una solución pacífica a la crisis", afirmó
Pillay en un comunicado divulgado hoy en Ginebra.
La máxima responsable de la ONU para los Derechos
Humanos, también pidió una investigación "urgente e independiente" para
establecer responsabilidades sobre lo ocurrido, incluido el uso excesivo
de la fuerza, para garantizar que sus responsables rindan cuentas ante
la justicia.
La violencia en Kiev se vio agravada ayer cuando
los manifestantes iniciaron una marcha hacia el Parlamento, donde se iba
a debatir el restablecimiento de la Constitución de 2004 que limita los
poderes del presidente.
"Choques violentos surgieron entre policías y
manifestantes cerca del Parlamento (...). La Policía disparó pelotas de
goma, gases lacrimógenos y granadas de humo; mientras que algunos
manifestantes lanzaron cócteles molotov y ladrillos", precisó Pillay.
EFE
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