MÉXICO DF (Reuters) - Los familiares de 43 estudiantes que
desaparecieron hace más de un mes en el sur de México tras ser
entregados por la policía a miembros del crimen organizado exigieron el
miércoles al presidente Enrique Peña Nieto la aparición con vida de los
jóvenes, momentos después de concluir una reunión de varias horas con el
mandatario.
El grupo dijo que no son suficientes los acuerdos a los que se
comprometió Peña Nieto en la prolongada reunión en la residencia
oficial, relativos a intensificar la búsqueda de los desaparecidos y
crear una comisión de seguimiento, entre otras cosas.
"Son más de 30 días de sufrimiento, de infierno de insomnio, sin
comer de los 43 padres de familia (...) y que aún, con todo el poder que
tiene el Estado, no encuentren a nuestros muchachos. No podemos creer
en esa falsedad", dijo Felipe de la Cruz, padre de un joven
desaparecido, en una conferencia de prensa junto a decenas de
familiares.
"No vamos a confiar en las palabras del presidente y en los
compromisos que dio a conocer hasta que nos presente a los 43
normalistas vivos", agregó, refiriéndose a los estudiantes.
La desaparición de los estudiantes fue ordenada por el alcalde de
Iguala, una ciudad del sureño estado de Guerrero, y su esposa, quienes
están acusados de trabajar para la organización delictiva Guerreros
Unidos que opera en el estado, según las investigaciones del caso.
El caso dejó al desnudo las fallas en la estrategia de seguridad del
Gobierno de Peña Nieto, quien asumió en diciembre prometiendo controlar
la ola de violencia ligada con los cárteles del narcotráfico y heredada
de su antecesor, Felipe Calderón (2006-2012).
"Es algo que en mi vida nunca pensé vivirlo, es una pesadilla para
mí y para mi esposa y para todos los padres; es una pesadilla que
estamos viviendo y que no podemos despertar de esto", dijo Epifanio
Alzare, padre de otro joven.
La reunión con Peña Nieto ocurrió en momentos en que las protestas
de familiares, estudiantes y diferentes organizaciones sociales amenazan
con recrudecer debido a la falta de resultados concretos en las
investigaciones.
La Procuraduría General de la República (PGR) ha detenido a decenas
de sicarios de Guerreros Unidos pero aún no ha dado a conocer los
resultados finales de los exámenes forenses que se están practicando a
38 cadáveres hallados en 11 fosas en las afueras de Iguala.
"Me llena de coraje las actuaciones del Gobierno que suponemos que
debe de estar para ayudarnos, porque no somos sus ovejas para que nos
mate a la hora que se les dé su gana" dijo Emiliano Navarrete, padre de
otro de los desaparecidos.
"Quiero que (Peña Nieto) enfrente las cosas, que dé la cara, que se
quede parado y que nos resuelva porque eso queremos: justicia, nosotros,
queremos nuestros hijos de regreso", enfatizó.
De acuerdo con las investigaciones de la fiscalía federal, los
estudiantes tomaron autobuses en Chilpancingo -la capital del estado- y
se dirigían a Iguala. El alcalde ordenó a la policía municipal
detenerlos y entregarlos a sicarios de Guerreros Unidos, temiendo que
irrumpieran en un acto público que encabezaba su esposa.

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